domingo, 11 de enero de 2015

Ice Bowl ll

Corría el año 1966. Dallas visitaría a Green Bay en lo que hasta entonces seria conocido como “el día más frío de la NFL” (cosa que cambiaría en 1986 en Cincinnati). La gente se despertó a una temperatura de -15°F, que más o menos son -28°C; y todos marchaban al estadio para ver a los Empacadores de Green Bay jugar en contra de los Vaqueros de Dallas en la ante sala de lo que después se conocería como el Súper Tazón que se celebraría por primera vez en aquel año.


Muchos comentaristas deportivos y comisionados de la NFL discutieron durante dos horas si era prudente mandar a ambas escuadras al campo de juego para mantener a 30 mil aficionados al borde de su asiento durante 3 horas. En la reunión se juntaron los legendarios entrenadores Tom Landry, de Dallas, quien muy molesto con la consideración vociferaba “… mi equipo no viajó hasta acá para no jugar…”; por otro lado, el coach Vince Lombardi de Green Bay escuchaba con atención. Al final de la reunión, Lombardi caminó hasta los vestidores y después de un silencio de ultratumba miró a sus muchachos sonriendo y les dijo: “… hay juego.”


Entre pasto congelado, un balón de cuero duro como piedra, y una sensación térmica de -31°C, Dallas tomó la ventaja para el final del último cuarto. Para la última serie del juego, los empacadores se encontraban en su tercera oportunidad y estaban ubicados en la yarda 2. El entonces mariscal de los Empacadores, Bart Starr, pidió tiempo fuera… se acercó a Lombardi y le dijo “Coach, yo puedo acarrear el balón hasta la zona de Gol…”. Lombardi lo tomó por el cuello, lo miró a los ojos y dijo “Agarra ese balón, mete tu trasero en esa maldita zona de gol y vámonos a casa”.


Green Bay ganó el partido. Subsecuentemente, ganó el primer Súper Tazón de la historia.


49 años después nos encontramos en la ante-sala de los campeonatos de ambas conferencias. Green Bay contra Dallas otra vez. Avanzar al Súper Tazón no es la meta… es sobrevivir. El que pierda tendrá que esperar otro año para intentar llegar a levantar el trofeo VINCE LOMBARDI una vez más. Un partido que no será ni remotamente frío a comparación de aquel legendario partido al que se le llamó “The Ice Bowl”… sin embargo, la pasión por el juego y los equipos se mantienen.


Green Bay y Dallas no se han visto las caras en los playoffs desde el Ice Bowl… claro, con Green Bay jugando como local. Antes, Green Bay había tenido que visitar Dallas en la década de los 90’s; irónicamente cuando Dallas ganó 3 súper tazones, eliminó a Green Bay en los juegos divisionales.


¿Qué hay que ver en este partido?


Por parte de Dallas, a la ofensiva sorpresivamente explosiva que ha surgido en este último año gracias a las sorprendentes recepciones de Dez Bryant y Cole Beasley, los largos acarreos del mejor corredor de la liga (Demarco Murray), y la lucha de tres personajes por demostrar que su carrera en los Vaqueros de Dallas no es un rotundo fracaso y que tienen la madera y la capacidad de dirigir una escuadra digna de valerle a los Vaqueros su Sexto trofeo de Súper Tazón: el entrenador Jason Garret, el dueño Jerry Jones y el mariscal de campo Tony Romo. Este último se ha encargado en las últimas semanas de cerrar las bocas de todos aquellos que han dudado de su habilidad para ser considerado un mariscal de campo “elite”.


Por parte de Green Bay, a la defensiva que por primera vez en muchas semanas enfrenta a una línea ofensiva peligrosa con el ataque terrestre, a la ofensiva que tenga la capacidad para proteger a Aaron Rodgers que entrará lastimado de la pantorrilla al campo de juego, y a un entrenador que a pesar de haber ganado el Súper Tazón hace unos años, lucha por no perder otro juego de post-temporada en su propio campo… de los últimos 3 fracasos de los Empacadores en los playoffs, 2 han sido en Lambeau Field. Aaron Rodgers también tiene la tarea de demostrar que sus números de récords no son sólo números y que tiene los campeonatos suficientes para demostrar que es el mejor mariscal de todos los tiempos (y no lo digo yo), aún sobre Montana, Unitas, Brady, Manning, Bradshaw, Marino, Elway, Warner y, sobre todo, sus antecesores: Bart Starr y Bret Favre.


… Por sobre todo, hay un legado que defender y una venganza qué retomar. Si Dallas hubiera ganado el Ice Bowl, ¿Seguiría llevando el nombre de Lombardi? “Trofeo Tom Landry”… la verdad, no me gusta como suena.    

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