domingo, 30 de noviembre de 2014

Lambeau Field

Green Bay es un pequeño pueblo en Wisconsin, Estados Unidos, justo a las orillas del Lago Superior de Norte-américa. Está a unos 20 minutos de Canadá y a 2 horas de Chicago si te desplazas en automóvil.

Es también la región más pequeña con un equipo en una liga profesional de algún deporte: Los Empacadores de Green Bay. Este equipo cuenta con la mayor cantidad de propietarios en la NFL... todo el pueblo. Los habitantes de Green Bay reciben 3 documentos al nacer: certificado de nacimiento, nacionalidad estadounidense, y un mínimo porcentaje accionario del equipo. Más de 102 000 personas son propietarias.

Los Empacadores son de los equipos más viejos: 1919 fue el año de su fundación y 1921 se volvió una organización de Fútbol Americano profesional. El estadio también es el más viejo de la liga: Lambeau Field abrió sus puertas en 1954 y actualmente cuenta con más de 85000 asientos... siempre se ha llenado. No ha habido juego en que las gradas no se llenen de "cabezas de queso"* y colores verde y amarillo. 

Las condiciones del estadio son brutales. Las temperaturas casi siempre oscilan entre los 2 y los -26 grados centígrados, es casi imposible mantener el equilibrio entre césped congelado, y la nieve amenaza con caer en cualquier momento con intensidades totalmente aleatorias. 

Pero hay algo especial que tiene este estadio que no tiene ningún otro en la liga... algo que no se compra ni se discute: la mística de la victoria. Los Empacadores de Green Bay son el equipo con más campeonatos ganados en la liga... 9 post- Súper Tazón y 4 Súper Tazones; de entre ellos, el primero y el segundo. 

Hablar bien de ellos tal vez parece injusto porque es el equipo del que soy aficionado... pero de frente al estadio y a un oponente formidable, (los Patriotas de Nueva Inglaterra junto a su Súper Estrella Tom Brady) es indispensable recordarme por qué este equipo es un reto jugando en casa, por qué Green Bay está en el mapa... y por qué ganar el Súper Tazón, incluso un partido de post-temporada, significa más para los fanáticos y los jugadores de Green Bay que para cualquier otro en la liga. Porque lleva el nombre del coach que los hizo los primeros campeones y que es el manual inspiracional y disciplinario para cualquier entrenador de todos los deportes. 

Llevar el Lombardi a casa... a Lambeau, la casa que lo albergó primero, la casa que construyeron los campeonatos y los habitantes de este pueblo; Esa es la meta.


GLOSARIO

*Cabezas de Queso: así se le denomina a los fanáticos de los Empacadores por la tradición quesera del estado de Wisconsin. Además, existe una curiosa ornamentación para los fanáticos que consiste en un sombrero en forma de queso y hecho de Foami amarillo.


domingo, 23 de noviembre de 2014

Almohada de nieve y malos climas

Si han estado al pendiente, esta no debería de ser noticia para ustedes. Independientemente de si les gusta el fútbol americano, espero que hayan escuchado de boca de sus presentadores de noticias favoritos, que la zona de Nueva York tuvo una serie de intensas nevadas que provocaron una superficie de nieve de más d 50 centímetros. La zona más afectada fue dónde se encuentra el estadio Ralph Wilson, casa de los Bills de Búfalo. 50 centímetros de nieve  son condiciones que hacen difíciles las probabilidades de que se efectúen los partidos de fútbol americano correspondiente a la jornada 2014.

El partido de Búfalo contra los Jets de Nueva York fue reprogramado para las 6 de la tarde en la ciudad de Detroit. ¿La razón? Que las condiciones para realizar cualquier actividad sepultados de nieve provocó que los entrenamientos de los Bills fueran anulados toda esta semana. No entrenar es increíblemente difícil para cualquier equipo de cualquier deporte: los esquemas de juego no son perfeccionados, se rompen los ritmos de actividad física y se postergan los avances médicos que se puedan tener en cuestión de las lesiones y el rendimiento personal.

Es una medida extrema esta que han tomado los comisionados de la NFL para que el partido pueda efectuarse con normalidad dentro de la semana en curso. Cabe destacar que TODO PARTIDO DE LA JORNADA DEBE SER JUGADO SIN IMPORTAR LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS; la única condición climatológica que ocasiona que los juegos se pospongan unas horas es a causa de tormenta eléctrica. Y como dije, sólo dura durante unas horas la suspensión.

Es de admirarse, y de cuestionarse, la resistencia física que tienen los jugadores profesionales de la NFL. Sin importar cuánta nieve haya o cuanto viento sople, siempre están uniformados y listos para salir a enfrentar al enemigo No. 1 de cualquier ser humano: la naturaleza. Digo de cuestionarse porque a veces resulta contraproducente el jugar en estas condiciones, pues recordemos que el cuerpo es un organismo sensible que tiende a debilitarse si la lluvia y el viento pegan al mismo tiempo en la delgada capa de piel que recubre nuestro ser.

Pocas ocasiones han sido consideradas como “extremas” para que un juego se posponga. Hace 4 años, el estadio de Minnesota, el Metrodome (que fue demolido este año), tuvo un colapso en el techo a causa de la intensa nieve que provocó que los Vikingos reubicaran varios juegos; el Estadio Gillette, casa de los Patriotas es el estadio ubicado en la región más alta de Estados Unidos y en ciertas ocasiones en el pasado ha movido de fecha el juego a efectuarse. A diferencia del frío, el calor jamás ha sido factor para un cambio de fecha: Arizona y Miami han jugado a veces con temperaturas de hasta 39° centígrados en sus estadios.

El clima ha sido factor para que cada vez más equipos consideren el convertir en un domo cerrado sus “casas”. No solo para que los equipos jueguen en las condiciones más óptimas, si no para que los aficionados no dejen de asistir a los juegos. Sin embargo, los fanáticos nunca han dejado de apoyar a sus equipos sin importar las condiciones climáticas: en 1981 se jugó el juego más frío de la historia de la NFL en Cincinnati… a -59° centígrados. El estadio se llenó. Hubo incluso gente sin playera ese día en el estadio. Realmente cuando la pasión infla el pecho de un aficionado antes de apoyar a su equipo, no puede ser detenida por nada ni nadie.

¿Por qué la entrada es exclusivamente sobre el clima en esta ocasión? Porque mientras más avanza la jornada, más nos acercamos a climas mucho más extremos para los jugadores, para los fanáticos, para los trabajadores de los estadios, para la gente en lo general. Lo que verdaderamente admiro es que los jugadores salgan ahí a pesar de la nieve, a pesar de los vientos, a pesar de las lluvias, a pesar del frío. Porque si un fanático está ahí para lanzar todo el aire de sus pulmones, ellos deben estar ahí para enterrar sus cascos en la nueve*, o esforzarse por saber lo que hay más allá de las 8 yardas que están cubiertas de una espesa neblina**.

Siendo el primer partido que se reubica desde 2010, hay que considerar si es que todos los estadios deberían seguir el formato del domo, y si es que la liga debe considerar el factor clima como algo de importancia para el juego. Yo, en este último punto diría que no porque el clima agrega una dificultad para cualquier equipo. No se trata de jugar en las mejores condiciones, si no que el mejor equipo se adapte a cualquier dificultad que se le presente; venga por parte del clima o del oponente, el mejor equipo le gana a todo lo que se opone a su victoria.

Además si ese fuera el caso, no tendría sentido hablar del estadio más frío de todos: Lambeau Field, mejor conocido  como la “Tundra Helada”. Tema que tocaremos la próxima semana.

REFERENCIAS:
* El año pasado, Philadelphia y Detroit jugaron un partido con condiciones ambientales de -12° centígrados y bajo 7 centímetros de nieve. Durante todo el primer cuarto, la nieve seguía cayendo de forma intensa, lo que dificultó el curso del juego para ambos equipos y los árbitros, pues las líneas del “emparrillado” desaparecían en cuestión de segundos.


** En 2011, Chicago jugó contra Philadelphia en el juego con la carga de neblina más espesa en la historia de la NFL, la densidad de la neblina era de unos 3 centímetros cúbicos de espesor y era imposible para los jugadores y los árbitros ver más allá de 8 yardas. Técnicamente, los aficionados no tuvieron posibilidad alguna de ver el juego.

        

domingo, 16 de noviembre de 2014

Si un oso llora en el Lambeau, ¿Hay alguien para oírlo?

Si un oso llora en el Lambeau, ¿Hay alguien para oírlo?
Detesto a los Osos de Chicago. Realmente los aborrezco. Son las Chivas de mi América (lo diría del otro modo, pero para cómo van las Chivas el chiste se cuenta solo), son los Guasones de mi Batman, son los Plankton de la fórmula secreta de mi Cangre Burguer, son los Majin Buu de mi Goku, son Robben de mi Mundial 2014. Tengo miles de referencias más para describir por qué los detesto tanto, pero en lo general se resume a una sola cosa: Tradición.

Desde 1919, los Empacadores de Green Bay y cualquier equipo que haya sido originado en Chicago (que al principio fueron los Osos, pero cambiaron varias veces de nombre a los Decatours, los Cardenales y otra vez los Osos) han establecido la rivalidad más famosa de toda la NFL, la más antigua y también la más emocionante. A lo largo de la historia de ambos equipos, estos se han enfrentado 190 veces entre ellos, siendo los Osos quienes más encuentros han ganado: 93 en total. En post-temporada, estos dos equipos se han enfrentado únicamente dos veces; la más reciente, en 2011 cuando los Empacadores ganaron el Súper Tazón.

Hablar de Osos-Empacadores es un tema muy similar al Chivas-América. Siempre hay cosas que contar, ya sea en cuestión de historia, de marcadores, de jugadores y jugadas, de tradición, de una cultura del deporte forjada en torno a dos escuadras… es hablar del clásico de clásico de clásicos. Precisamente, después de un preámbulo tan largo, vamos a hablar de, tal vez, el juego más lamentable que haya jugado cualquier equipo de Chicago en contra de los Empacadores.

Un juego dónde se anoten seis touchdowns es bastante raro. Tal vez puedan ser tanto defensivos* como ofensivos; pero que los haga sólo la ofensiva y EN LOS PRIMEROS DOS CUARTOS, es completamente ridículo. Bueno, pues no para Aaron Rodgers, mariscal de los Empacadores. La humillación no solo viene de cuánto anota, si no de que hubo un momento casi a la mitad del tercer cuarto en que lo sentaron en la banca para que ya no anotara más… de haberse quedado en el juego, muchos analistas deportivos creen que el marcador habría llegado sin problemas a más de los 70 puntos. Mucho hay que agradecerle también a la defensiva de Green Bay, que permitió que los Osos rompieran en cero hasta el Tercer Cuarto.

Y eso es todo lo que voy a decir sobre los Empacadores. Tengo que admitir que cuando estaba viendo el juego, hubo un momento en el tercer cuarto en el que empecé a sentir pena ajena. Al cabo del inicio del último cuarto dejé de ver el partido. No sé si por respeto, pero creo que era una emoción más parecida a la lástima. Ver como un equipo con tantas cosas por ganar y con tanta pelea por dar ante sus más grandes rivales se iba desmoronando lentamente. La emoción se me volvió un amargo sabor de boca. No importa cuánto los deteste, pero da vergüenza jugar contra un equipo así… un equipo que está vencido antes de ir al descanso. Tú como entrenador, ¿Qué palabras tienes para una escuadra que se mira con lágrimas en los ojos por lo patética que es su actuación? ¿Cómo motivas a un grupo de atletas que juegan por compromiso más que por demostrar que aún pueden sacar el resultado? ¿Con que cara le dices a los fanáticos cuál fue el error? Errores hay muchos, soluciones no tantas.


Desde hace más de 15 días, se había reportado que los jugadores de los Osos tenían problemas entre ellos. Para ser más claro, el receptor Brandon Marshall tuvo una fuerte discusión con su compañero y mariscal del equipo Jay Cutler. A pesar de que ambos son buenos amigos, en la cancha la historia es diferente: Marshall considera que a Cutler le falta liderazgo. En las exactas palabras de Marshall: “Jay no juega como se le paga…”. A cada jugador de la NFL se le pagan cifras exorbitantes con la condición de que hagan una sola cosa: su trabajo. Cosa que, según Marshall, Jay Cutler es incapaz. Tal vez no sea mal jugador, pero la actitud de Cutler hacia su equipo y sus compañeros dice muchas cosas. Difícilmente sonríe, y al terminar las series ofensivas se sienta en un lado de la banca completamente solo; cuando los coordinadores ofensivos se acercan a exponer el plan de juego, él simplemente voltea hacia otro lado. Y tal vez lo más importante de todo: en cuanto es interceptado o pierde el balón, deja de echarse el equipo al hombro.

¿Podemos culpar a la línea defensiva también? Sí. Desde la semana 5, hasta hoy (semana 11), la defensiva de los osos pasó de ser una de las más decentes (la novena) a ser la PEOR, no solo de la liga SI NO DE TODA LA HISTORIA DE LOS OSOS, habiendo permitido más de 55 puntos en dos partidos SEGUIDOS. Viendo los equipos contra los que se enfrentaron las dos últimas semanas (Patriotas y Empacadores) que tienen estadísticas de ofensiva bastante altas, es lógico pensar que la defensa iba a tener un día difícil… ¿pero más de 50 puntos en ambos partidos? No entiendo a qué se deba esta falta de compromiso defensivo, pero habiendo visto ambos partidos, puedo decir que los tackleos para detener los avances eran muy flojos. Lo hacían casi sin fuerza.

Echarle la culpa a un solo personaje es injusto, realmente creo que todo el equipo es un avión que poco a poco va cayendo en picada hasta la posibilidad de perder con equipos terribles como los Bucaneros de Tampa Bay. Es evidente que el entrenador en jefe Marc Trestman debe de hacer dos cosas: ser un entrenador en jefe que motive a sus jugadores, que tenga la mentalidad de ganar a pesar de lo difícil que pueda ser el oponente, y a pensar que cada uno es parte de una familia y una organización que tiene un compromiso con los fanáticos… y hacer varios cambios, tanto en staff, como en jugadores, antes de que consideren que su cabeza pueda rodar en otra fatídica edición del Lunes Negro*.

Defensivamente, pienso que el problema está en el staff. Ofensivamente, contando con talentos como Brandon Marshall, Matt Forte, Martellus Bennet, dejo a consideración la pregunta que plantearon en ESPN: Jay Cutler es parte el problema, ¿Pero es parte de la solución?

Yo creo que no…

-GLOSARIO-
Touchdown Defensivo: Ocurre cuando el balón es interceptado o queda suelto y es recuperado por la defensa, y se regresa hasta la zona de anotación. Es una de las formas en las que la defensa puede anotar puntos para su equipo
Lunes Negro: Es el día después del final de la semana 17. Entrenadores, jugadores y staff son despedidos de los equipos a los que pertenecen debido a su pobre desempeño durante la campaña. El año pasado, un total de 9 entrenadores en jefe fueron despedidos, siendo la cifra más alta en la historia de la NFL de entrenadores en ser removidos de su cargo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Un anillo para gobernarlos a todos


Hoy en día, existe la polémica acerca de quién es el mejor de los mariscales de campo de la liga. Muchos piensan que es el mariscal más bajito de la liga: Drew Brees, de los santos de Nueva Orleans. Aunque su equipo no ha sido muy fructífero esta jornada, Brees ha encontrado la forma de mantenerlos como la segunda mejor ofensiva de la liga en yardas por pase.

Muchos otros dicen que es el “Señor Relajado” de los Empacadores de Green Bay: Aaron Rodgers. Rodgers es el mariscal más confiable de la liga y también el más preciso. Aunque los Empacadores comenzaron perdiendo, es el mariscal con menos intercepciones logradas durante la campaña. Además de que jugando en casa es el tercer mariscal más efectivo.

Hablo de estos dos primero porque son usualmente los más mencionados en las discusiones de los especialistas de este deporte, pero claro que hay muchos mariscales excepcionales, como los novatos Blake Bortles de los Jaguares, o Derek Carr de los Raiders (que tienen la mala fortuna de estar en un equipo que no los apoya para lograr el resultado gandor). O algunos veteranos como Andrew Luck de los Potros, o Carson Palmer de los Cardenales.

Si nos basamos en números, es muy fácil llegar a que la resolución de esta discusión se reduzca a únicamente dos nombres: Peyton Manning, de los Broncos de Denver… y Tom Brady, de los Patriotas de Nueva Inglaterra. En lo particular, detesto a Brady; simplemente me cae gordo… ya llegaremos a eso.

Peyton Manning es considerado como el mejor de todos los mariscales contemporáneos por varias razones: es el que posee virtualmente todos los records de toda la liga, de todos los tiempos. Nadie tiene más yardas aéreas, ni más touchdowns (513 y contando), ni más victorias en la temporada regular. Peyton Manning está ahí para lanzar el balón a sus receptores y hacer magia de todo lo que lanza y del equipo al que llegue. En 1999, cuando llegó a los Potros de Indianapolis, muchos vieron en él la magia del legendario mariscal Johnny Unitas*. Aunque fuera un novato, Manning jamás mostró otra cosa que no fuera habilidad y determinación en la cancha, y le regresó la gloria a un equipo que no había probado las mieles del Súper Tazón desde la década de los 70’s.

En 2011, una lesión en la espalda lo alejó de los emparrillados y le daría una oportunidad nueva a un novato que poco a poco ha crecido hasta convertirse en uno de los mejores de esta década: Andrew Luck. En 2012, los Broncos de Denver decidieron aprovechar el potencial de la estrella caída para reforzar el camino de su franquicia a través de los Súper Tazones. Manning desde entonces ha llevado a los Broncos a los Playoffs dos años seguidos y se perfila para un tercero. Sus números son impresionantes y su habilidad en la cancha es innegable… solo hay un pequeño problema:

Súper Tazones ganados, sólo tiene uno.

Manning sufre de la gran maldición de Dan Marino*: a pesar de ser uno de los mariscales más efectivos y más talentosos, su historia en los Súper Tazones dista mucho de la reflejada en los libros de records. Manning únicamente ha ganado un Súper Tazón en 2006 contra los Osos de Chicago. Y aunque ha sido el Jugador Más Valioso de ña liga en varias ocasiones, Manning tiene un enorme obstáculo que siempre se atraviesa en su camino a la grandeza: TOM BRADY.

Brady ha ganado 3 Súper Tazones. Y aunque también tiene varios records a su nombre como Manning, la gran diferencia es que Brady tiene los campeonatos suficientes para presumir que si hay un mariscal excelso en la liga, es él. Porque al final, los récords están hechos para romperse, pero los trofeos duran para siempre… una vez lo dije en la primera entrada de esta columna: Los récords no ganan campeonatos. Odio admitir que Tom Brady tiene la habilidad y los campeonatos para presumir de su posición como el Mejor mariscal Contemporáneo. No lo conozco personalmente, pero escuchando las conferencias de prensa considero que le falta humildad… de la cual Manning tiene mucha menos; además de que Brady es capaz de ganarle a cualquier oponente prácticamente por él mismo: Los Broncos contrataron esta temporada a muchísimos veteranos que están dispuestos a llevar a su equipo a levantar el Trofeo Lombardi una vez más desde 1998 que lo ganó por última vez el legendario John Elway*; y con todo y sus estrellas los Broncos no fueron rival para Brady. Hay que decir que realmente la línea defensiva de los Patriotas es muy buena; de hecho yo dije alguna vez que si llegaban lejos los Patriotas iba a ser gracias a su línea defensiva… y no me he equivocado. Pero el hecho de que Brady siga haciendo magia, aún con sus receptores que juegan en un estado de salud no completamente óptimo, es algo que es de admirarse. Odio admitirlo, pero es así.

Brady y Manning se han enfrentado un total de 16 veces en lo que llevan de carrera, y la mayoría de estos enfrentamientos los ha ganado Brady. Porque así debe de ser… porque no gana el que tenga el equipo más atiborrado de estrellas; gana el que sabe ser líder y el que conoce la derrota y aprende de ella… no el que aparece en las conferencias de prensa y dice que ser derrotados 43-8  “no es embarazoso”…

Pero de todo esto, podemos concluir que, sin importar cuántos récords se tengan, siempre habrá alguien que haga las cosas mejor que tú; y es por eso que también existe una horma en el zapato de Brady: Eli Manning hermano de Peyton. En 2 ocasiones le ha arrebatado el título de campeón. Una en 2008, cuando evito que los Patriotas fueran el segundo equipo* en lograr una “Temporada perfecta” (historia que después les contaré), y una segunda ocasión en 2011. Siendo francos, Eli es un mariscal algo mediocre: sin números estadísticos impresionantes, sin un equipo de estrellas… pero con un anillo más que su hermano y más victorias de las que Peyton jamás podrá presumir.


Leyes naturales.

No cabe duda que Peyton es un mariscal excepcional… pero sin anillos para respaldar su título de “el mejor mariscal de todos los tiempos”, siempre habrá un Brady que superar. Tal vez cuando lean esto digan: “…dices que te cae mal Brady y bien que le quieres poner un Oxxo”; bueno, cuando ustedes tengan 3 anillos de Súper Tazón, también les pongo uno a ustedes con todo y gasolinera… Honor a quien honor merece. Pero eso no quita que me caiga mal. Fin.


GLOSARIO
-Johnny Unitas: Considerado como uno de los mejores mariscales de todos los tiempos. Ganó un Súper Tazón en 1970, y participó en otros dos. Cuando él jugaba, los Potros residían en la ciudad de Baltimore, después cambiaron de sede. Unitas ganó el Súper Tazón V, considerado como el “peor de todos los tiempos” por la cantidad de intercepciones, balones sueltos y confusión en general de los jugadores y el cuerpo técnico de ambos equipos; de hecho, es el único Súper Tazón dónde el “Jugador Más Valioso” fue alguien del equipo perdedor: Chuck Howley de los Vaqueros de Dallas.

-Dan Marino: Mariscal de Campo de los Delfines de Miami. Jugó portando el número 13 desde 1983 hasta 1999. Dan marino rompió, en su tiempo, todos los records como mariscal de campo establecidos en la liga previos a él. Únicamente llegó a un Súper Tazón en el año de 1984, pero lo perdió en contra de Joe Montana y sus 49ers.     

-John Elway: Fue mariscal de los Broncos de Denver de 1983 a 1998. Ganó 2 Súper Tazones seguidos: en 1997 y 1998. Hubo gran controversia en torno a él, pues en el Draft de 1983 se negó a unirse a los Potros de Indianapolis y buscó que los Broncos de Denver hicieran un intercambio para que él pudiera jugar con los Broncos. Hoy en día es Vicepresidente de la organización de los Broncos de Denver, y fue él quien contrató a Peyton Manning en 2012.


-Delfines de Miami de 1972: son el único equipo en lograr tener una “temporada perfecta”. Ganaron todos los equipos de la temporada regular (14 en ese entonces), todos los de playoffs (2) y el Súper Tazón. En 2008, los Patriotas de Nueva Inglaterra llegaron hasta el Súper Tazón invictos, pero perdieron el Súper Tazón contra los Gigantes de Nueva York (historia que conoceremos después). De haberlo logrado habrían superado a los Delfines de 1972 en su “temporada perfecta” por haber ganado más juegos (19 en vez de 17).   

domingo, 2 de noviembre de 2014

Piel y Carne Roja

 Esta semana hay un partido que por tradición nadie se debe perder en el fútbol americano: Broncos contra Patriotas. Dos de los mejores mariscales de nuestros tiempos se enfrentan cara a cara por vigésima ocasión en sus carreras. Que será un partido de proporciones titánicas, eso hay que tenerlo por seguro… siempre es un espectáculo ver a Tom Brady y a Peyton Manning jugar uno contra el otro. 

Pero eso no es de lo que deseo hablar esta semana. Siempre es bueno hablar de aquellos que tienen los records irrompibles y que han levantado el trofeo Lombardi en más de una ocasión; pero de vez en cuando es bueno hablar de los pequeños, sobre todo cuando han sido los más recientes protagonistas del momento “David y Goliat” más reciente en el deporte de las tackleadas.

Hasta hace una semana, los Vaqueros de Dallas parecían invencibles. Actualmente son el mejor equipo atacando por tierra, y aunque Tony Romo ha sido interceptado varias veces durante la campaña, sus receptores han encontrado la forma de atrapar casi cualquier cosa que Romo envía por muy flojo o comprometido que sea el pase. Después, en el último partido de la semana 8, los Pieles Rojas de Washington lograron sacarles el partido al último segundo. Hay que darles crédito a los Pieles Rojas; muchos han hablado que la única forma en la que pudieron ganar fue lastimando a Tony Romo; pero la verdad es que durante casi 2 cuartos, la defensiva de Washington lució segura, y determinada a detener la racha ganadora de los Vaqueros y el paso aplastante del corredor de Dallas: Demarco Murray. 

El crédito es principalmente de la defensiva, pero hay que tomar en cuenta otros factores: Colt McCoy, el mariscal que comenzó el partido para los Pieles Rojas es el tercer mariscal* luego de que Robert Griffin III (mariscal titular) estuviera herido desde la semana 2, y Kirk Cousins, mariscal suplente fuera retirado del campo por acumular un gran número de intercepciones en 5 semanas. McCoy era el líder de un equipo distinto, un equipo que se veía motivado por enfrentar a sus más grandes rivales. Así veo yo estos partidos de Vaqueros contra Pieles Rojas: Chivas contra América, Real Madrid contra Barcelona, México contra Estados Unidos. Es un clásico, no solo del fútbol americano, si no a nivel cultural.

El hecho de que este partido siempre sea tan interesante es porque junta a dos figuras emblemáticas de la cultura norteamericana: indios y vaqueros. Una eterna lucha entre la “civilización” de las tierras áridas en una zona habitada por bárbaros que se encomiendan a los espíritus de la naturaleza.

Ha sido una temporada dura para la escuadra de Washington. No solo se encuentran con una lamentable racha perdedora, si no que cada vez se hace más difícil para ellos conseguir un triunfo debido al gran número de lesionados con el que se encuentran al final de cada partido. Lo patético del asunto es que muchos ni siquiera se lastiman jugando, si no en sus propias casas*. A eso, hay que sumar un entrenador en jefe y un coordinador ofensivo* que son poco productivos, y que son la causa de una serie de ajustes en el cuerpo técnico realizados durante el final de la temporada pasada que finalmente parecen no haber dado resultado. El tener que adaptarse al estilo de juego de 3 mariscales de campo distintos, tanto en sus modos como en sus capacidades, provocan frecuentes errores en la línea ofensiva que van desde soltar los más sencillos pases hasta mal entendidos que provocan series negativas* al final de cada posesión. Es difícil pensar que un equipo con tantas dificultades en el campo mantenga la cabeza en alto en una división tan competitiva, dónde enfrentan a un equipo determinado a añadir un sexto Trofeo Lombardi a su vitrina (los Vaqueros) y una escuadra que parece mucho más dura que los mismísimos Vaqueros gracias a su joven mariscal: la Águilas de Philadelphia.

Otra dificultad que han tenido los Pieles Rojas esta temporada es una gran controversia generada a raíz de su nombre: Piel Roja se refiere a un indio, un salvaje, un miembro de una barbarie incivilizada de forma moderna, pero de grandes tradiciones que honran a la tierra. El término Piel Roja, para muchos protectores de los derechos civiles es entendido como un término despectivo hacia estas tribus nativas de las tierras norteamericanas… irónicamente, de las tierras donde seguro estos sujetos tienen construidas sus casas. Acuérdense que el capitalismo tiene que avanzar. Cuando escuché sobre esta iniciativa hace algunos meses no hice más que alarmarme: el hecho de obligar a un equipo a que cambie su nombre es ir en contra de toda una tradición forjada por una franquicia que vio la luz con muchas dificultades en 1932. 3 Súper Tazones que significan que los Pieles Rojas han conquistado a sus rivales sin importar su color de piel, o el de su logotipo. Un orgullo que se queda en la cancha cada vez que pierden o ganan, y sin importar el resultado, las tribunas de la ciudad capital de Estados Unidos siempre alentarán el nombre de los Pieles Rojas. Es una cuestión mucho más significativa y emblemática de lo que cualquiera de las personas que “defienden” los derechos civiles pudiera entender. Lo que yo no entiendo es por qué los Pieles Rojas habrían de hacer el cambio de nombre y los JEFES de Kansas City habrían de mantenerlo si hacen referencia a exactamente lo mismo… ¿Qué hacen referencia a la piel? Entonces no deberían de matar migrantes en la frontera sur del “Gran Vecino”.   

Esta semana, los Pieles Rojas viajan a Minesota para enfrentar a los Vikingos… otro equipo que tiene una racha perdedora y que se encuentran desesperados por ganar en casa. La gran preocupación es que McCoy no jugará esta semana, si no que la escuadra de Washington recibirá de nuevo a su mariscal titular Robert Griffin III. Esto de ninguna manera es una mejoría, pues desde 2012 no ha habido garantía de que Griffin sea un mariscal de campo de franquicia: lesiones constantes, una falta de liderazgo clave y la falta de comunicación con su línea ofensiva, hace que la pregunta alrededor de los Pieles Rojas sea “¿Cuál es el problema de los Pieles Rojas? ¿Griffin, o la administración técnica?”. Yo elijo la primera… Mucha suerte Pieles Rojas, indios, salvajes... guerreros


-GLOSARIO-
Tercer Mariscal: Es el suplente del suplente. Se oye feo pero no lo es tanto. Generalmente en la plantilla del equipo, conformada por 53 jugadores, existen varios suplentes para cubrir cada una de las posiciones en caso de que existan cuestiones de lesiones o fatiga en los titulares. Los 53 jugadores pueden rotar libremente para cuestiones estratégicas, es por esto que hasta el suplente del suplente (o el tercero en línea) tiene oportunidad de jugar.

*Lesiones Externas: Suelen ocurrir en el campo de entrenamiento o hay ocasiones en que son ajenas a la organización y ocurren en actividades cotidianas. En este caso, hubo reportes de que un jugador de los Pieles Rojas tuvo una recaída en una lesión, la cual ocurrió en su propia casa.

*Coordinador Ofensivo: Existen 3 tipos de entrenadores en todo equipo de fútbol americano: el ENTRENADOR EN JEFE que es quien se comunica con el mariscal de campo para ejecutar la siguiente jugada, además de que es el único entrenador en la línea que puede pedir tiempos fuera o revisión de jugadas; el COORDINADOR OFENSIVO que es quien organiza a los jugadores de la línea ofensiva para ejecutar la jugada que desea el entrenador en jefe; y el COORDINADOR DEFENSIVO, que se encarga de organizar las jugadas para la línea defensiva según el rival se acomode para lanzar la jugada.

*Serie Negativa: Ocurre cuando el equipo que está atacando es interceptado o suelta el balón y el equipo que defiende regresa el balón hasta la zona de anotación rival; de esta forma el equipo que defiende ha conseguido puntos para su escuadra.   


Megatron

Siendo fanático de los Empacadores de Green Bay, estoy obligado a odiar a todos los rivales de división* que compiten año con año contra mi equipo por un lugar en los Play-offs*. Por lo general, los partidos inter-división son bastante emocionantes por la rivalidad que se forja entre las escuadras que la integran (sobre todo si tienen que verse las caras dos veces al año en la temporada regular). Pero me estoy desviando un poco del tema; la razón por la que no me gusta esta parte de ser columnista es que debo ser imparcial, hablar de una forma neutral entre escuadras porque no quiero parecerme a los comentaristas de las grandes cadenas de televisión abierta que dominan al país que en sus módicamente escasas transmisiones de Fútbol Americano.

Los Leones de Detroit jugarán en una tierra ajena a su querida nación Estadounidense. Ser la defensa número 1 de la liga (actualmente) requiere defender no solo su lado del campo, si no su prestigio como franquicia de Fútbol Americano ante los ojos de los londinenses que se darán cita en el mítico estadio de Wembley para verlos jugar contra los Halcones de Atlanta. Y aunque no cuentan con una ofensiva 100% sólida, la defensa los ha logrado mantener con la confianza lo suficientemente alta como para dar el resultado al final.
Matt Stafford, el mariscal de los Leones de Detroit tiene serios problemas de precisión y de seguridad al momento de lanzar los pases, aunque lo proteja mucho tiempo su línea ofensiva; pero cuando conecta uno precisamente, sus receptores tienen la capacidad para correr entre 20 y 30 yardas. Eso sin mencionar la agilidad que sus corredores demuestran en el juego por tierra. Y cuando hablamos del problema de la línea ofensiva, hablamos que existe cierto problema en particular que no solo sangra mucho a los Leones en cuestión de los partidos, si no en la cuestión del dinero: Calvin “Megatron” Johnson.

Los pongo en contexto: Desde 2008, Johnson ha sido considerado como el mejor receptor abierto de la liga. Su inusual estatura de más un metro con 80 centímetros, y su velocidad lo convierten en un rival de cuidado. Es difícil ganarle los balones cuando salta por encima de los safeties*, y es mucho más complicado intentar derribarlo cuando se encuentra moviendo las piernas, ganando yardas, intentando llegar hasta la zona de anotación. Lamentablemente, Johnson no tiene la proyección que desearía a causa de los errores que suele cometer en el campo de juego. Además, “Megatron” es uno de los jugadores mejor pagados de la liga. En su última extensión de contrato, alcanzó hasta los 20 millones de dólares por cuatro años. Es una cifra que muchos veteranos no llegan a ofertar en toda su carrera, y mucho menos pensarlo de los novatos (cuyos contratos llegan a penas a los 12 millones). “Megatron” puede ser considerado como una apuesta segura, un arma infalible SI ES USADO DE LA MANERA ADECUADA por las razones que antes les expliqué.  

Hoy, que estamos 6 años después de su debut profesional, el futuro de “Megatron” con los Leones es muy disperso. No es seguro, ni siquiera es pronosticable su participación en los juegos hasta el último instante. Hace unas  semanas, “Megatron” sufrió una lesión en el tobillo que lo mantenía en los entrenamientos con prácticas limitadas*; en los días de juego, tanto los fanáticos como el equipo debe esperar pacientemente a que se indique si es que “Megatron” participará. Y es un riesgo que no participe, pues en la banca se le ve molesto, frustrado, impotente… pero no porque la ofensiva esté jugando mal, sino porque se ha dado cuenta de que su mariscal ha encontrado un nuevo receptor que es mucho más efectivo que él: el ex-Halcón Marino, Golden Tate. Tate lidera al equipo en recepciones, yardas por aire y touchdowns. Un remplazo efectivo y oportuno para un jugador que cuesta mucho y que lleva 3 semanas sin recuperarse por completo de una lesión de tobillo.

Hay que agregarle al tema de la práctica del juego el tema de la bolsa. Si tomamos en cuenta las caídas financieras que se prevén puede sufrir el dólar el próximo año, la franquicia de los Leones tendría que pagarle cerca de 26.5 millones de dólares a “Megatron” en 4 años. ¿Gastar tanto dinero en un atleta que ni siquiera participa en el campo? No suena a un buen negocio para mí.

A casi dos semanas de que termine el tiempo para efectuar transacciones de jugadores*, hay incertidumbre entre fanáticos, entrenadores, directivos y jugadores de los Leones acerca de si es la mejor opción buscar un negocio por “Megatron”. Es una pregunta difícil: arrebatarle a la ciudad a un ídolo por ahorrar dinero, o demostrar que el equipo NO es “Megatron”. ¿Qué tanto influiría la salida de “Megatron” en el estilo de juego de los Leones? ¿Seguirían siendo los líderes de la conferencia del Norte de la Conferencia Nacional*?

Son muchas preguntas las que quedan en el aire… pero la que más importa ahora es ¿Jugará “Megatron” en Wembley? Siendo francos con ustedes, queridos lectores, es que ante el panorama que acabo de plantear con Golden Tate y sin importar la lesión yo también jugaría; no hacerlo significaría estar un paso más cerca de la guillotina.

-GLOSARIO-

División y Conferencia: La NFL está dividida en 2 conferencias: La Conferencia Nacional y la Conferencia Americana. Cada una está dividida en 4 “divisiones”: Norte, Sur, Este y Oeste. En cada una juegan 4 equipos, lo que da un total de 32 equipos de la liga profesional. Obligatoriamente, los equipos de la misma división deben enfrentarse 2 veces durante la temporada regular.

Play-Offs: Semifinales antes de llegar al Súper Tazón. Se juega entre Conferencias, con los 4 mejores equipos de cada División y los dos equipos con los siguientes mejores resultados en comparación de juegos ganados con juegos perdidos (comodines).

*Safeties: son quienes defienden los pases ya sea bloqueándolos o interceptándolos; se les conoce también como “defensiva secundaria”. Existen dos tipos de Safeties: El Full-Safety (que es ligero y ágil para seguir a los receptores) y el Strong-Safety (que es más pesado y defiende la marca del 1ro y 10 en los pases cortos o medios.

*Práctica limitada: Cuando un jugador se lesiona, dependiendo de la gravedad de la lesión o el proceso de recuperación que tenga con la misma, se le permite regresar a practicar con el equipo con un régimen de participación distinto al de sus compañeros sanos. Si el entrenador lo considera puede o no dejarlo jugar en el próximo partido.

*Periodo de Transacción: es un periodo que existe durante la mitad de la temporada regular. En él, los equipos pueden negociar con otros por jugadores que estén inactivos o que tengan participación escasa en el campo de juego.