Hoy
en día, existe la polémica acerca de quién es el mejor de los mariscales de
campo de la liga. Muchos piensan que es el mariscal más bajito de la liga: Drew
Brees, de los santos de Nueva Orleans. Aunque su equipo no ha sido muy
fructífero esta jornada, Brees ha encontrado la forma de mantenerlos como la
segunda mejor ofensiva de la liga en yardas por pase.
Muchos
otros dicen que es el “Señor Relajado” de los Empacadores de Green Bay: Aaron
Rodgers. Rodgers es el mariscal más confiable de la liga y también el más
preciso. Aunque los Empacadores comenzaron perdiendo, es el mariscal con menos
intercepciones logradas durante la campaña. Además de que jugando en casa es el
tercer mariscal más efectivo.
Hablo
de estos dos primero porque son usualmente los más mencionados en las
discusiones de los especialistas de este deporte, pero claro que hay muchos
mariscales excepcionales, como los novatos Blake Bortles de los Jaguares, o
Derek Carr de los Raiders (que tienen la mala fortuna de estar en un equipo que
no los apoya para lograr el resultado gandor). O algunos veteranos como Andrew
Luck de los Potros, o Carson Palmer de los Cardenales.
Si
nos basamos en números, es muy fácil llegar a que la resolución de esta
discusión se reduzca a únicamente dos nombres: Peyton Manning, de los Broncos
de Denver… y Tom Brady, de los Patriotas de Nueva Inglaterra. En lo particular,
detesto a Brady; simplemente me cae gordo… ya llegaremos a eso.
Peyton
Manning es considerado como el mejor de todos los mariscales contemporáneos por
varias razones: es el que posee virtualmente todos los records de toda la liga,
de todos los tiempos. Nadie tiene más yardas aéreas, ni más touchdowns (513 y contando),
ni más victorias en la temporada regular. Peyton Manning está ahí para lanzar
el balón a sus receptores y hacer magia de todo lo que lanza y del equipo al
que llegue. En 1999, cuando llegó a los Potros de Indianapolis, muchos vieron
en él la magia del legendario mariscal Johnny Unitas*. Aunque fuera un novato,
Manning jamás mostró otra cosa que no fuera habilidad y determinación en la
cancha, y le regresó la gloria a un equipo que no había probado las mieles del
Súper Tazón desde la década de los 70’s.
En
2011, una lesión en la espalda lo alejó de los emparrillados y le daría una
oportunidad nueva a un novato que poco a poco ha crecido hasta convertirse en
uno de los mejores de esta década: Andrew Luck. En 2012, los Broncos de Denver
decidieron aprovechar el potencial de la estrella caída para reforzar el camino
de su franquicia a través de los Súper Tazones. Manning desde entonces ha
llevado a los Broncos a los Playoffs dos años seguidos y se perfila para un
tercero. Sus números son impresionantes y su habilidad en la cancha es
innegable… solo hay un pequeño problema:
Súper
Tazones ganados, sólo tiene uno.
Manning
sufre de la gran maldición de Dan Marino*: a pesar de ser uno de los mariscales
más efectivos y más talentosos, su historia en los Súper Tazones dista mucho de
la reflejada en los libros de records. Manning únicamente ha ganado un Súper
Tazón en 2006 contra los Osos de Chicago. Y aunque ha sido el Jugador Más
Valioso de ña liga en varias ocasiones, Manning tiene un enorme obstáculo que siempre
se atraviesa en su camino a la grandeza: TOM BRADY.
Brady
ha ganado 3 Súper Tazones. Y aunque también tiene varios records a su nombre
como Manning, la gran diferencia es que Brady tiene los campeonatos suficientes
para presumir que si hay un mariscal excelso en la liga, es él. Porque al
final, los récords están hechos para romperse, pero los trofeos duran para
siempre… una vez lo dije en la primera entrada de esta columna: Los récords no
ganan campeonatos. Odio admitir que Tom Brady tiene la habilidad y los
campeonatos para presumir de su posición como el Mejor mariscal Contemporáneo.
No lo conozco personalmente, pero escuchando las conferencias de prensa
considero que le falta humildad… de la cual Manning tiene mucha menos; además
de que Brady es capaz de ganarle a cualquier oponente prácticamente por él
mismo: Los Broncos contrataron esta temporada a muchísimos veteranos que están
dispuestos a llevar a su equipo a levantar el Trofeo Lombardi una vez más desde
1998 que lo ganó por última vez el legendario John Elway*; y con todo y sus
estrellas los Broncos no fueron rival para Brady. Hay que decir que realmente
la línea defensiva de los Patriotas es muy buena; de hecho yo dije alguna vez
que si llegaban lejos los Patriotas iba a ser gracias a su línea defensiva… y
no me he equivocado. Pero el hecho de que Brady siga haciendo magia, aún con
sus receptores que juegan en un estado de salud no completamente óptimo, es
algo que es de admirarse. Odio admitirlo, pero es así.
Brady
y Manning se han enfrentado un total de 16 veces en lo que llevan de carrera, y
la mayoría de estos enfrentamientos los ha ganado Brady. Porque así debe de
ser… porque no gana el que tenga el equipo más atiborrado de estrellas; gana el
que sabe ser líder y el que conoce la derrota y aprende de ella… no el que
aparece en las conferencias de prensa y dice que ser derrotados 43-8 “no es embarazoso”…
Pero
de todo esto, podemos concluir que, sin importar cuántos récords se tengan,
siempre habrá alguien que haga las cosas mejor que tú; y es por eso que también
existe una horma en el zapato de Brady: Eli Manning hermano de Peyton. En 2
ocasiones le ha arrebatado el título de campeón. Una en 2008, cuando evito que
los Patriotas fueran el segundo equipo* en lograr una “Temporada perfecta” (historia
que después les contaré), y una segunda ocasión en 2011. Siendo francos, Eli es
un mariscal algo mediocre: sin números estadísticos impresionantes, sin un
equipo de estrellas… pero con un anillo más que su hermano y más victorias de
las que Peyton jamás podrá presumir.
Leyes
naturales.
No
cabe duda que Peyton es un mariscal excepcional… pero sin anillos para
respaldar su título de “el mejor mariscal de todos los tiempos”, siempre habrá
un Brady que superar. Tal vez cuando lean esto digan: “…dices que te cae mal
Brady y bien que le quieres poner un Oxxo”; bueno, cuando ustedes tengan 3
anillos de Súper Tazón, también les pongo uno a ustedes con todo y gasolinera…
Honor a quien honor merece. Pero eso no quita que me caiga mal. Fin.
GLOSARIO
-Johnny
Unitas: Considerado como uno de los mejores mariscales de todos los tiempos.
Ganó un Súper Tazón en 1970, y participó en otros dos. Cuando él jugaba, los
Potros residían en la ciudad de Baltimore, después cambiaron de sede. Unitas
ganó el Súper Tazón V, considerado como el “peor de todos los tiempos” por la
cantidad de intercepciones, balones sueltos y confusión en general de los
jugadores y el cuerpo técnico de ambos equipos; de hecho, es el único Súper
Tazón dónde el “Jugador Más Valioso” fue alguien del equipo perdedor: Chuck
Howley de los Vaqueros de Dallas.
-Dan
Marino: Mariscal de Campo de los Delfines de Miami. Jugó portando el número 13
desde 1983 hasta 1999. Dan marino rompió, en su tiempo, todos los records como
mariscal de campo establecidos en la liga previos a él. Únicamente llegó a un
Súper Tazón en el año de 1984, pero lo perdió en contra de Joe Montana y sus
49ers.
-John
Elway: Fue mariscal de los Broncos de Denver de 1983 a 1998. Ganó 2 Súper
Tazones seguidos: en 1997 y 1998. Hubo gran controversia en torno a él, pues en
el Draft de 1983 se negó a unirse a los Potros de Indianapolis y buscó que los
Broncos de Denver hicieran un intercambio para que él pudiera jugar con los
Broncos. Hoy en día es Vicepresidente de la organización de los Broncos de
Denver, y fue él quien contrató a Peyton Manning en 2012.
-Delfines
de Miami de 1972: son el único equipo en lograr tener una “temporada perfecta”.
Ganaron todos los equipos de la temporada regular (14 en ese entonces), todos
los de playoffs (2) y el Súper Tazón. En 2008, los Patriotas de Nueva
Inglaterra llegaron hasta el Súper Tazón invictos, pero perdieron el Súper
Tazón contra los Gigantes de Nueva York (historia que conoceremos después). De
haberlo logrado habrían superado a los Delfines de 1972 en su “temporada
perfecta” por haber ganado más juegos (19 en vez de 17).