Esta semana hay un partido que por
tradición nadie se debe perder en el fútbol americano: Broncos contra
Patriotas. Dos de los mejores mariscales de nuestros tiempos se enfrentan cara
a cara por vigésima ocasión en sus carreras. Que será un partido de proporciones
titánicas, eso hay que tenerlo por seguro… siempre es un espectáculo ver a Tom
Brady y a Peyton Manning jugar uno contra el otro.
Pero eso no es de lo
que deseo hablar esta semana. Siempre es bueno hablar de aquellos
que tienen los records irrompibles y que han levantado el trofeo Lombardi en
más de una ocasión; pero de vez en cuando es bueno hablar de los
pequeños, sobre todo cuando han sido los más recientes protagonistas
del momento “David y Goliat” más reciente en el deporte de las tackleadas.
Hasta hace una semana, los Vaqueros de
Dallas parecían invencibles. Actualmente son el mejor equipo atacando por
tierra, y aunque Tony Romo ha sido interceptado varias veces durante la
campaña, sus receptores han encontrado la forma de atrapar casi cualquier cosa
que Romo envía por muy flojo o comprometido que sea el pase. Después, en el
último partido de la semana 8, los Pieles Rojas de Washington lograron sacarles
el partido al último segundo. Hay que darles crédito a los Pieles Rojas; muchos
han hablado que la única forma en la que pudieron ganar fue lastimando a Tony
Romo; pero la verdad es que durante casi 2 cuartos, la defensiva de
Washington lució segura, y determinada a detener la racha ganadora de los
Vaqueros y el paso aplastante del corredor de Dallas: Demarco Murray.
El crédito es principalmente de la
defensiva, pero hay que tomar en cuenta otros factores: Colt McCoy, el mariscal
que comenzó el partido para los Pieles Rojas es el tercer mariscal* luego de
que Robert Griffin III (mariscal titular) estuviera herido desde la semana 2, y
Kirk Cousins, mariscal suplente fuera retirado del campo por acumular un gran
número de intercepciones en 5 semanas. McCoy era el líder de un equipo
distinto, un equipo que se veía motivado por enfrentar a sus más grandes
rivales. Así veo yo estos partidos de Vaqueros contra Pieles Rojas: Chivas
contra América, Real Madrid contra Barcelona, México contra Estados Unidos. Es
un clásico, no solo del fútbol americano, si no a nivel cultural.
El hecho de que este partido siempre
sea tan interesante es porque junta a dos figuras emblemáticas de la
cultura norteamericana: indios y vaqueros. Una eterna lucha entre la
“civilización” de las tierras áridas en una zona habitada por bárbaros que se
encomiendan a los espíritus de la naturaleza.
Ha sido una temporada dura para la
escuadra de Washington. No solo se encuentran con una lamentable racha
perdedora, si no que cada vez se hace más difícil para ellos conseguir un
triunfo debido al gran número de lesionados con el que se encuentran al
final de cada partido. Lo patético del asunto es que muchos ni
siquiera se lastiman jugando, si no en sus propias casas*. A eso, hay que sumar
un entrenador en jefe y un coordinador ofensivo* que son poco productivos, y
que son la causa de una serie de ajustes en el cuerpo técnico
realizados durante el final de la temporada pasada que finalmente parecen no
haber dado resultado. El tener que adaptarse al estilo de
juego de 3 mariscales de campo distintos, tanto en sus modos como en
sus capacidades, provocan frecuentes errores en la línea ofensiva que van desde
soltar los más sencillos pases hasta mal entendidos que provocan series
negativas* al final de cada posesión. Es difícil pensar que un equipo
con tantas dificultades en el campo mantenga la cabeza en alto en una división
tan competitiva, dónde enfrentan a un equipo determinado a añadir un
sexto Trofeo Lombardi a su vitrina (los Vaqueros) y una escuadra que parece
mucho más dura que los mismísimos Vaqueros gracias a su joven mariscal: la
Águilas de Philadelphia.
Otra dificultad que han tenido los
Pieles Rojas esta temporada es una gran controversia generada a raíz de
su nombre: Piel Roja se refiere a un indio, un salvaje, un miembro de
una barbarie incivilizada de forma moderna, pero de grandes tradiciones que
honran a la tierra. El término Piel Roja, para muchos protectores de los
derechos civiles es entendido como un término despectivo hacia estas tribus
nativas de las tierras norteamericanas… irónicamente, de las tierras donde seguro
estos sujetos tienen construidas sus casas. Acuérdense que el capitalismo tiene
que avanzar. Cuando escuché sobre esta iniciativa hace algunos meses no hice
más que alarmarme: el hecho de obligar a un equipo a que cambie su
nombre es ir en contra de toda una tradición forjada por una franquicia que vio
la luz con muchas dificultades en 1932. 3 Súper Tazones que significan
que los Pieles Rojas han conquistado a sus rivales sin importar su color de
piel, o el de su logotipo. Un orgullo que se queda en la cancha cada vez que
pierden o ganan, y sin importar el resultado, las tribunas de la ciudad capital
de Estados Unidos siempre alentarán el nombre de los Pieles Rojas. Es una
cuestión mucho más significativa y emblemática de lo que cualquiera de las
personas que “defienden” los derechos civiles pudiera entender. Lo que yo no
entiendo es por qué los Pieles Rojas habrían de hacer el cambio de nombre y los
JEFES de Kansas City habrían de mantenerlo si hacen referencia a exactamente lo
mismo… ¿Qué hacen referencia a la piel? Entonces no deberían de matar
migrantes en la frontera sur del “Gran Vecino”.
Esta semana, los Pieles Rojas viajan a
Minesota para enfrentar a los Vikingos… otro equipo que tiene una racha
perdedora y que se encuentran desesperados por ganar en casa. La gran
preocupación es que McCoy no jugará esta semana, si no que la escuadra de
Washington recibirá de nuevo a su mariscal titular Robert Griffin III. Esto
de ninguna manera es una mejoría, pues desde 2012 no ha habido garantía de que
Griffin sea un mariscal de campo de franquicia: lesiones constantes, una falta
de liderazgo clave y la falta de comunicación con su línea ofensiva, hace que
la pregunta alrededor de los Pieles Rojas sea “¿Cuál es el problema de los
Pieles Rojas? ¿Griffin, o la administración técnica?”. Yo elijo la primera…
Mucha suerte Pieles Rojas, indios, salvajes... guerreros
-GLOSARIO-
Tercer Mariscal: Es el suplente del
suplente. Se oye feo pero no lo es tanto. Generalmente en la plantilla del
equipo, conformada por 53 jugadores, existen varios suplentes para cubrir cada
una de las posiciones en caso de que existan cuestiones de lesiones o fatiga en
los titulares. Los 53 jugadores pueden rotar libremente para cuestiones
estratégicas, es por esto que hasta el suplente del suplente (o el tercero en
línea) tiene oportunidad de jugar.
*Lesiones Externas: Suelen ocurrir en
el campo de entrenamiento o hay ocasiones en que son ajenas a la organización y
ocurren en actividades cotidianas. En este caso, hubo reportes de que un jugador
de los Pieles Rojas tuvo una recaída en una lesión, la cual ocurrió en su
propia casa.
*Coordinador Ofensivo: Existen 3 tipos
de entrenadores en todo equipo de fútbol americano: el ENTRENADOR EN JEFE que
es quien se comunica con el mariscal de campo para ejecutar la siguiente
jugada, además de que es el único entrenador en la línea que puede pedir
tiempos fuera o revisión de jugadas; el COORDINADOR OFENSIVO que es quien
organiza a los jugadores de la línea ofensiva para ejecutar la jugada que desea
el entrenador en jefe; y el COORDINADOR DEFENSIVO, que se encarga de organizar
las jugadas para la línea defensiva según el rival se acomode para lanzar la
jugada.
*Serie Negativa: Ocurre cuando el
equipo que está atacando es interceptado o suelta el balón y el equipo que
defiende regresa el balón hasta la zona de anotación rival; de esta forma el
equipo que defiende ha conseguido puntos para su escuadra.
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